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Joyas, un complemento imprescindible para la novia

La joyería es uno de los elementos que ayudan a definir el perfil de tu boda y realzar tu personalidad y el diseño del vestido, por ello se hace preciso la mejor elección, Tanto si eres la novia, como el novio o la madrina.

 

Durante la última temporada hemos visto cómo dentro de la joyería nupcial prima el minimalismo, y parece que esta tendencia continuará vigente durante el próximo año.

 

Elegir cuidadosamente las joyas que llevarás el día de la boda es muy importante. Deberán ir acordes con el vestido y peinado de la novia para que nada pueda desentonar y resultar artificial.

 

Las joyas que combinan diferentes tipos de oro y las de platino están muy de moda y resultan muy favorecedoras. Si combinas un collar, que es una pieza importante, hazlo siempre con unos pendientes sencillos. Huye también de llevar demasiadas pulseras, si fuese el caso. Las piezas de bisutería son preferibles dejarlas para otras ocasiones. Y recuerda siempre la regla básica de no mezclar oro y plata.

 

Anillo de pedida

El anillo de pedida o compromiso es uno de los primeros regalos que se hacen los novios. En su elección, es aconsejable dedicarle el tiempo necesario y considerar el estilo que más va con su personalidad. Recuerda que será un regalo que perdurará en el tiempo y en el que no debes escatimar en su compra.

 

Puedes optar entre una amplia variedad del clásico solitario o bien, decantarte por alianzas con diamantes. Su elección es una cuestión personal, aunque prevalece la elección de éste último, que puede llevar desde un sólo diamante hasta modelos muy elegantes que tienen varios integrados en la joya. Esta piedra puedes encontrarla cortada en diferentes formas: redondo, cuadrado, rectangular, triangular, oval, e incluso en forma de corazón. Casi siempre son transparentes, pero a veces muestran tenues tonalidades amarillas, cafés, azules, verdes o rosas. Otra opción, pero menos habitual, son las piedras preciosas como zafiros, esmeraldas, rubíes... Si has optado por la opción de los diamantes, piensa qué tipo de oro vas a elegir (blanco o amarillo). Ten en cuenta  que los diamantes lucen más sobre el oro blanco, especialmente si se trata de solitarios. En los otros casos, este hecho no tiene demasiada relevancia. 

 

En cuanto al estilo, no es recomendable adquirir piezas excesivas o que puedan pasar de moda rápidamente. Piensa también, en el estilo y gustos de la novia para acertar y que pueda usarlo con más frecuencia.

 

El reloj

El regalo que le hace la novia al novio, no tiene la relevancia del anillo de compromiso o las alianzas, pero lo que sí está claro es que es un elemento importante y que no puede faltar dentro de su imagen, y su elección debe realizarse cuidadosamente para que el regalo sea todo un éxito.

 

Actualmente, el reloj es el regalo estrella en las bodas, aunque existen otras posibilidades, como juegos de gemelos y pillacorbatas, y solitarios. Su elección implica atenernos al estilo y gustos del novio, aunque la tendencia general es optar por uno que se pueda llevar a diario, sin imponerle en ningún caso, uno extremadamente clásico y que nunca pondrá. Dentro de los diferentes estilos que puedes encontrar en joyerías, se encuentra el reloj clásico, deportivo o de estilo más vanguardista.

 

El clásico suele presentarse con caja de oro y correa de piel, una muy buena elección y muy elegante. También, los hay con correa de oro, pero supone algo menos práctico.

 

El estilo deportivo está pisando con fuerza durante las últimas temporadas, dado que es un regalo muy práctico y los hay con diseños muy elegantes.

 

Si el novio no se identifica con ninguno de estos dos estilos, siempre está la opción de buscar un reloj más vanguardista y con un diseño original, aunque siempre podrá pasarse de moda más rápidamente que las otras dos tendencias anteriores.

 

Las alianzas

La compra de las alianzas de boda deberá realizarse siempre de forma inteligente. Piensa que es una joya que deberá perdurar y que, además, se llevará puesta durante la mayor parte del tiempo. Para facilitarte su compra y despejar cualquier duda, pon atención a los consejos que damos a continuación.

 

En primer lugar, es importante definir un estilo. Se recomienda no optar por diseños que por muy vanguardistas que sean, con el paso del tiempo puedan quedar obsoletos y llegar a aburrir. Sencillez es elegancia. El anillo de compromiso y las alianzas hasta ahora se llevaban en el mismo dedo, pero la tradición ha cambiado y ahora pueden verse en cualquier dedo, e incluso en la otra mano.  

 

La comodidad es un hecho que debe primar ante todo. La joya que se elija deberá ser lo más cómoda posible y no mostrar bordes muy marcados. En el caso de que la persona que la lleve se dedique a realizar trabajos de manera manual, siempre es mejor quitarla para evitar dañarla.

 

En cuanto al material, lo más extendido es el oro blanco y el amarillo, aunque se impone con fuerza el platino, y como tendencia desde hace ya algunos años, la mezcla de diversos tipos de oro en la misma pieza. También, pueden verse cada vez más alianzas con brillantes, incluso para el hombre.

 

Para elegir la medida adecuada de un anillo se debe tener en cuenta que con el calor las manos de dilatan, por lo que la medida será mayor y viceversa. Pero también por la noche, en la que las manos tienden a hincharse.

 

Sabiendo esto, lo más adecuado es tomar las medidas por la tarde y prestando especial atención en el nudillo, ya que en algunos casos es el punto más ancho del dedo. El medidor debe quedar lo más ajustado.

 

Las arras

Son las trece monedas que el novio entrega a la novia durante la celebración y que simbolizan la buena suerte para la pareja. Pueden encontrarse en plata, oro u otro tipo de materiales. 

 

Como cada uno de los actos rituales en las ceremonias de bodas, las arras también están llenas de simbolismo e historia. En la antigüedad, simbolizaban el intercambio de los bienes que el matrimonio iba a compartir y como agradecimiento del novio a la novia por su virginidad.

 

Una costumbre muy extendida es que las arras sean un obsequio que hace la madrina a los novios, o bien, por tradición sean prestadas o pasadas de generación en generación.

 

La boda

El día de la boda, todas las miradas quedarán centradas en los novios. En el caso de joyería para la novia, deberá ser discreta y ser un mero complemento del vestido que no le reste protagonismo.

 

Para esta ocasión, existe una gran variedad de pendientes, colgantes, gargantillas, brazaletes, detalles para el cabello... Esto no significa que tengas que llevarlo todo, sino que partiendo de la base de aspectos tales como el diseño del vestido, el color, si tiene escote o no, el tipo de peinado, etc., deberás analizar qué tipo de detalles necesitará tu imagen para lucir perfecta ese día tan importante para ti.

 

La imagen del novio es también tiene su importancia, y por ello debe cuidarla al máximo en este día. Como hemos dicho, hay algunos indispensables dentro del look que no pueden faltar como el reloj, los gemelos, cubrebotones o el alfiler, y siempre dependiendo de si el tipo de traje lo permite. Cada elemento le aportará su toque de elegancia.

 

Si la novia debe hacer ejercicio de sobriedad y elegancia, la madrina no debe alejarse de estas premisas, aunque se le permita lucir piezas mucho más vistosas. Además de los pendientes y un colgante, también podrá llevar una pulsera, un anillo y un broche.

 

Al igual que la novia, la elección de la joyería vendrá determinada por factores tales como el vestido y su diseño, si es de manga corta, el peinado... Estos mismos consejos pueden tomarlos las invitadas al enlace. Recordad que menos es más y que debe primar siempre la elegancia en cualquier ocasión.

 

Y recuerda que si quieres mantener las joyas como el primer día, pídele a tu joyero que te de algunos consejos de conservación y limpieza, dependiendo del tipo de joya.

 

Piedras preciosas

Las piedras preciosas son un complemento que aporta gran belleza y distinción a la joya. Ya sean rubíes, diamantes, esmeraldas, zafiros… cualquiera de estas extraordinarias piezas dispuestas sobre una montura de oro en un anillo o un collar pueden llegar a crear bellos diseños.

 

A la hora de elegir la pieza que formará parte de nuestra joya pueden pasar por nuestra cabeza muchas preguntas. Es interesante saber que las piedras preciosas naturales o gemas tienen su origen en las grandes profundidades de la tierra, creadas a partir de condiciones extremas de presión y temperatura, por lo que se convierten en piezas únicas, tras el delicado y minucioso trabajo de talla y pulido, y su inclusión en joyas como anillos, pendientes o collares.

 

Diamantes. Clara mezcla de belleza y elegancia, los diamantes son unas de las piedras más duras conocidas. El hecho de que los diamantes puedan abarcar toda una paleta de color, no es algo conocido por todos. Generalmente, en su mayoría se encuentran incluidos en una gama más reducida que va desde el amarillo o marrón, casi imperceptible, a los que carecen de color, muy poco frecuentes. Aún menos usuales, presentan un color natural y son conocidos como «diamantes de fantasía». Pueden presentarse en colores como verde, azul o ámbar. En cuanto a la forma en la que están talladas, podemos decantarnos por una gran variedad. Así son, la conocida talla brillante o redonda, corazón, pera, oval, cuadrada, marquesa o esmeralda, todas ellas con personalidad propia que destacan al máximo la belleza de su portador.

 

Esmeralda. Por todos es conocida la belleza que desprende. Su color puede ir desde el más claro al más oscuro, siendo este último el más demandado. Al igual que en todas las gemas, las más solicitadas son las que combinan tamaño, pureza, talla y color.

 

En cuanto a transparencia, pueden ir desde la más alta hasta la denominada «con jardín», que son ciertas inclusiones, grietas, burbujas de aire… que aparecen dentro de la gema. Las más valiosas son las menos turbias.

 

Rubí. Su nombre se debe al color rojo, siendo el más demandado el llamado «sangre de paloma», un rojo puro con una nota de color azulada. El color del rubí puede variar desde el más intenso rojo, en sus múltiples variaciones, hasta llegar al rosa, aunque estas gemas no se consideran rubíes, sino zafiros rosas. La cualidad más importante del rubí es su brillante color rojo. Su composición de coridio la hace el segundo material más duro, después del diamante, encontrándose entre uno de los minerales más resistentes. Sus inclusiones de rutilo dan un aspecto sedoso a la piedra.

 

Zafiro. Los zafiros pueden presentarse en diferentes colores, pero sin duda el más bello y solicitado es el azul intenso, el resto son los llamados de fantasía (amarillo, naranja, morado, púrpura…) Por lo general, los colores pastel son más económicos que los azul intenso.

 

Ópalo. El ópalo es una gema preciosa de gran belleza que se presenta en diferentes colores: negro o azabache; rojo sangre de pichón; rojo fuego; rojo lluvia; azul pavo; azul lluvia y verde esmeralda. Los más raros por su belleza y coloración son los que contienen los siete colores del arco iris.

 

Dada su delicadeza, requiere un máximo cuidado para que luzca en todo su esplendor, un simple rayón en su superficie puede hacer que la piedra pierda todo su brillo. Los ópalos están formados por entre un 5% y un 10% de agua, es por ello que en la mayoría de los casos en los que la piedra pierde su lustre se deba un proceso de deshidratación. Para ello, se recomienda sumergir los ópalos en agua destilada durante uno o dos días.

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