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Protocolo y trámites para tu boda

Habéis decidido daros el «sí quiero», y es complicado saber por dónde empezar. Antes que nada debéis saber que, dependiendo del tipo de ceremonia, los trámites y papeleos serán diferentes. para facilitaros esta tarea os mostramos todo lo necesario para casaros.

 

Una vez tomada la decisión de daros el «sí quiero»,  y antes de nada, tendréis que cumplir una serie de trámites burocráticos y religiosos, momentos que representan la parte más aburrida y pesada de toda boda y sus preparativos, hacer coincidir fechas, horarios, gustos personales, formar parte de las interminables colas en los edificios oficiales… Sin embargo, todos estos momentos pasan rápidamente a la historia, dejando paso al grato recuerdo de la ceremonia, el banquete y por supuesto tu luna de miel.

 

Bodas civiles

Si habéis decidido casaros por lo civil debéis pedir una solicitud de matrimonio en el juzgado correspondiente a uno de vuestros domicilios. Allí os darán cita para entregarla junto a una fotocopia del D.N.I., la partida de nacimiento expedida por el Registro Civil de la localidad, el certificado de empadronamiento o residencia que conseguirás en el ayuntamiento en el que hayas residido durante los últimos años, el certificado de nacionalidad (en el caso de que algunos de los dos seáis extranjeros) y el certificado de soltería, declaración jurada del estado civil  que  se realiza ante el Juzgado.

 

Después de casaros, tendréis que recoger el libro de familia, para lo que deberéis acudir al Registro Civil con el certificado de matrimonio en los 5 días posteriores a la ceremonia.

 

Bodas religiosas

Si lo que queréis es casaros de una forma más tradicional, recurrir a vuestra iglesia. Será ésta quien os orientará. La iglesia que os case se encargará de gestionar el papeleo, publicar las amonestaciones y llevarlo todo al tiempo.

 

Os pedirán entre otros la partida de nacimiento, que deberéis solicitar en el RegistroCivil de vuestra localidad natal, la partida del bautismo que obtendrás en la iglesia en que os bautizaron, el certificado de soltería eclesiástico que podrás conseguir en tu parroquia actual, el certificado del cursillo de formación prematrimonial, la dispensa, en caso de que los novios profesen cultos diferentes o si existe algún impedimento que prevé el derecho canónico y el atestado de libertad, en caso de que la boda se realice en una diócesis distinta a la de los contrayentes, documento que conseguirás en el obispado. 

 

Bienes gananciales

Otro aspecto que muchas parejas se plantean, y que atañe directamente al papeleo, son los bienes gananciales o la separación de bienes. Los bienes, el dinero o las deudas que obtendréis por trabajar o invertir después del matrimonio pasarán a ser posesión de ambos. Sin embargo, los privativos, que son los anteriores al matrimonio, serán exclusivamente de cada uno y no pasarán a formar parte de ambos. Hay quien por estos motivos se plantea la separación de bienes, que es la total independencia económica de cada cónyuge. Cada uno de vosotros conservaría sus propiedades y pertenencias, así como la administración de los bienes, tanto anteriores al matrimonio como posteriores a él. La ley indica que en este caso que cada uno contribuirá a los gastos comunes en proporción a sus recursos.  Si has decidido recurrir a los bienes gananciales no deberás hacer ningún papeleo, ya que se aplican por defecto en toda España excepto en Cataluña, Aragón, Vizcaya y Navarra. Si quieres cambiarlo puedes hacerlo antes de la boda o durante el matrimonio, para ello necesitas las capitulaciones matrimoniales, que es un documento legal que tiene que certificar un notario.

 

Tradiciones

Tras muchos años de historia se han ido acumulando una serie de actos que casi todas las parejas, ya sean más o menos tradicionales, siguen a la hora de casarse para colmar su matrimonio de buena suerte y fortuna desde el primer día.

 

La más conocida es aquella que prohibe que el novio vea el vestido de la novia antes de la ceremonia, tu traje debe ser el secreto mejor guardado. La corbata del novio debe estar bien recta, esto es porque antaño se creía que  si estaba torcida sería sinónimo de infidelidad.

 

Si deseáis tener muchos hijos, que caiga sobre vosotros una gran lluvia de arroz, ni flores ni otros sustitutos. Debes llevar puesto algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul. Y la última noche de solteros no debéis dormir juntos.

 

Tampoco podéis casaros en martes, y mucho menos si es 13. Regala huevos a Santa Clara, dicen que así no lloverá el día de tu boda . Según la leyenda, si vuestra boda está pasada por agua, las lágrimas estarán presentes durante el matrimonio. Pero si llueve no te asustes, ya que también se cree, «novia mojada, novia afortunada».

 

Así que ya sabes, no te olvides de los trámites y papeleos, y por si acaso, tampoco dejes de un lado las tradiciones y supersticiones.

 

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